España se ha sumado a la moda de los hoteles boutique. Este concepto, muy extendido en el extranjero, es todavía desconocido por la mayoría de los españoles. Algunos les llaman “hoteles con encanto”, otros, “hoteles con personalidad”.
Según Juan Burdalo, directivo de la consultora internacional Christie+Co, especializada en el sector hotelero, el hotel boutique “es un concepto que nació en la década de los ochenta y define algo exclusivo y diferente. Es una idea contraria a la estandarización ya que el cliente es el punto de partida y por eso todos los servicios son más personalizados y diferentes”.
Mientras en las grandes ciudades de Estados Unidos y en Europa este modelo ya está extendido desde hace años, en España ha empezado a entrar de forma reciente aunque su crecimiento está siendo constante.
Según datos de Christie+Co, España se ha unido a Reino Unido y Alemania y actualmente dominan la escena de esta tipología de hoteles urbanos y con personalidad. Y es que en 2002, en nuestro país, existían 101 establecimientos que encajaban con esta categoría y 8.166 habitaciones mientras que en 2006 esta cifra había crecido hasta 144 hoteles y 12.521 habitaciones.
Viajeros de negocios
Madrid y Barcelona son las ciudades donde se estima que más crecerán estos hoteles en el futuro, aunque Marbella o Mallorca están despertando también mucho interés. “El perfil del cliente de este hotel es gente entre 30 y 45 años que si viajan por negocios, buscan algo diferente, aunque también hay muchas parejas o grupos de amigos que huyen de la estandarización”, dice Inmaculada Ranera, directora de Christie+Co para España y Portugal.
En España, algunos de estos ejemplos son los hoteles que el grupo Habitat tiene en Madrid, Barcelona y Girona, el Casa Camper o Casa Fuster, en la capital catalana, o el Hotel Urban, en Madrid. Todos ellos son hoteles urbanos, sin demasiadas habitaciones pero centrados en sus clientes.
“Aquí lo que queremos es que los huéspedes se sientan como en su casa”, asegura Nathalie Porta, directora de Casa Camper. Este edificio de 1854, situado en pleno centro de Barcelona, ha sido reconstruido y decorado gracias a un proyecto de Vinçon, Fernando Amat y Jordi Tió, y representa un buen ejemplo de hotel boutique.
Servicios exclusivos
Con sólo 25 habitaciones mezcla el diseño más puntero con objetos antiguos y ofrece un gama de servicios personalizados. Bicicletas gratis, comida todo el día, zapatillas de Camper para pasear por el hotel, y una sala lounge privada para cada huésped incluida con el precio de la habitación, que oscila entre los 180 y los 260 euros, son algunos ejemplos.
“El lujo de este hotel es el tiempo”, dice Porta, “dedicamos todo el tiempo a nuestros clientes y les ofrecemos todos los servicios que quieran a medida de sus necesidades”.
El apunte: El ‘bajo coste’ ya no es sólo aéreo
El bajo coste ha llegado al mundo hotelero. Este fenómeno dirigido a un público poco exigente, que quiere una buena relación calidad-precio, ha llegado a los hoteles. Sobre todo en Europa, han empezado a proliferar estos establecimientos funcionales, con ubicaciones céntricas, y con una estructura que permite abaratar costes. En algunos casos, nacen de acuerdos con compañías aéreas, como es el caso de los Easy Hotels. Pero en España el fenómeno aún no está desarrollado ya que los elevados precios inmobiliarios en las principales ciudades dificultan que se pueda obtener una alta rentabilidad.
via:diarioadn
Sin Comentarios.
RSS feed para este cometario .